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domingo, 23 de marzo de 2014

La obesidad duplica el riesgo de gota y adelanta su inicio

El control del peso es crucial si se padece gota. La obesidad es un factor crítico de riesgo para la gota y así lo corroboran numerosos estudios.

Uno de los estudios, publicado en el año 2010 en la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston, mostró que, aproximadamente el 71% de las personas que padecen gota tienen sobrepeso y que el 14% son obesas, definidos éstos como un índice de masa corporal superior a 30. Esta investigación fue liderada por el doctor Hyon Choi, MD, DPh y analizó datos procedentes de 2.746 mujeres y 1951 hombres.

Otro de los estudios, liderado también por el doctor Choi en el año 2005, encontró que los hombres que habían ganado más de 13,5 Kg desde los 21 años duplicaban el riesgo de padecer gota con respecto a aquellos hombres que no habían sufrido esa ganancia de peso. Y que aquellos que habían perdido más de 4,5 Kg reducían el riesgo de padecerla en un 30%. El estudio fue realizado a partir de los datos obtenidos en un amplio estudio de 51.529 profesionales de la salud de raza blanca.

Un estudio más, llevado a cabo en 2011 en la Univerisad de Baltimore por Ms. McAdams Demarco, llegó a la conclusión de que el inicio de la gota era 3 años más temprana en las personas obesas y que, en el caso de las personas que eran obesas en su adolescencia, el inicio de la gota era hasta 11 años más temprano con respecto a aquellas que no lo eran. Concluye el estudio que el riesgo relativo de gota es cerca del doble en las personas obesas con respecto a las no obesas.

El crecimiento de la gota en las dos últimas décadas (de 45 a 62,3 por 100.000) va en paralelo con el incremento de la obesidad, un 22,9 % durante los años 1988-94 y un 30,5 % durante el período 1999-2000. De acuerdo con la Universidad de Boston, hoy en día la gente come más y hace menos ejercicio, hábitos que empeoran la obesidad y la gota.

La obesidad también incrementa otros factores de riesgo para las personas con gota, como son las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión arterial, la resistencia a la insulina y el colesterol alto. Asimismo la obesidad aumenta el estrés sobre las articulaciones, lo que agrava el dolor y la inflamación que acompaña a la gota.

Pero, ¿cuál es el mecanismo que está detrás de la relación entre la obesidad y la gota? Algunos estudios han sugerido que la obesidad causa resistencia a la insulina, que puede conducir a la hiperuricemia y por lo tanto a la gota. La resistencia a la insulina está directamente asociada con niveles altos de ácido úrico.

Ante tales evidencias, está claro que evitar el sobrepeso es uno de los caminos más efectivos para reducir el riesgo de gota. Sin embargo, antes de iniciar cualquier intento de pérdida de peso, consúltelo con su médico para que él le indique la forma más segura de hacerlo. Una pérdida de peso muy rápida puede elevar temporalmente los niveles de ácido úrico y provocar un ataque de gota. Un ritmo adecuado de pérdida de peso puede estar entre 0,5 kg y 1 kg a la semana.

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2 comentarios :

  1. hola quería saber si el consumo de batidos de proteínas whey (extraidas de la leche ) después de un entrenamiento es perjudicial o beneficioso para el acido urico ya que he leído cosas contradictorias y todas con cierto sentido.Por un lado el exceso de proteínas suele ser perjudicial, pero al mismo tiempo también es cierto que tras un entrenamiento el cuerpo busca urgentemente proteína ,por lo que si no se la damos el cuerpo la buscara en nuestros musculos "comiéndonos a nosotros mismos" y como nuestros musculos son carne roja subirá nuestro acido urico..
    Siempre estaríamos hablando de un consumo responsable de los batidos de proteína(solo un batido después del entreno 3 o 4 días por semana)

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