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domingo, 15 de abril de 2012

¿Gota ó seudogota?

imageLa gota y la seudogota son dos tipos de atropatías cristalinas con síntomas comunes pero con diferente tratamiento. Ambas enfermedades provocan dolor en las articulaciones debido a los cristales de sal que forman en las articulaciones. Los cristales irritan las articulaciones y en ocasiones los tendones adyacentes, provocando que el cuerpo libere sustancias químicas que hacen que las articulaciones se inflamen y enrojezcan. En la gota, la sal producida es urato monosódico, mientras que en la seudogota es pirofosfato cálcico.Debido a sus síntomas comunes es muy normal confundirlas durante su diagnóstico, de ahí la importancia de conocer las diferencias ya que su tratamiento es diferente.

¿CUÁLES SON SUS CAUSAS?

En la gota, los cristales se producen cuando el paciente sobre-produce o no puede eliminar correctamente el ácido úrico. Ciertos medicamentos también pueden provocar incrementos en los niveles de ácido úrico. Entre ellos se incluyen medicamentos para disminuir la presión sanguínea, diuréticos, anticoagulantes por vía intravenosa y un medicamento utilizado para transplantes denominado ciclosporina. El alcohol también disminuye la capacidad del cuerpo para eliminar el ácido úrico. El Hipotiroidismo y las enfermedades cardíacas y renales, se han asociado con la gota. También se han observado ataques de gota después después de una lesión, una cirugía, una infección, y el uso de materiales de contraste para las radiografías.

En más del 90% de las personas que tienen seudogota no se detecta ninguna causa que justifique este trastorno. Pero existe un pequeño grupo de pacientes en los que es consecuencia de una enfermedad metabólica o endocrina. En un grupo todavía menor de enfermos, la seudogota aparece en varios miembros de una misma familia como consecuencia de un trastorno hereditario.

Sí se ha observado seudogota en pacientes con lesiones múltiples en una articulación, aunque también se han observado casos sin lesión previa antes de un ataque. A diferencia de la gota, la seudogota no está asociada con hábitos de de la dieta ni con el consumo de alcohol y tampoco es inducida por medicamentos. Sí puede relacionarse con ciertas enfermedades como la neumonía, ataques cardíacos y derrames cerebrales y puede ocurrir después de una operación no relacionada. La seudogota se ha encontrado en pacientes con problemas con su tiroides o paratiroides y en pacientes con sobrecarga de hierro (hemocromatosis).

¿CUÁLES SON SUS SÍNTOMAS?

Tanto la gota como la seudogota se manifiestan con una hinchazón, un enrojecimiento y un calentamiento de la articulación. Las articulaciones se vuelven tan sensibles que el paciente apenas puede moverse. La articulación se puede llegar a infectar y los ataques pueden repertirse.

En la gota, la primera articulación afectada es normalmente el dedo gordo del pie. Image(1)Otras articulaciones comunes en las afecciones de gota son el codo, la muñeca y las articulaciones pequeñas de dedos.

La gota muy avanzada puede causar que se formen nódulos de cristales blancos llamados "tofos", que a menudo son visibles bajo la piel (ver figura). Si la piel está demasiado hinchada y los cristales muy extendidos, una sustancia blanca calcárea puede supurar desde la articulación.

En la seudogota, los síntomas, si se producen, pueden ser de dos tipos: dolor articular persistente o ataques agudos. A veces, pueden aparecer ambos tipos en un mismo enfermo. Las articulaciones afectadas suelen ser las grandes articulaciones como la rodilla o la muñeca.

En ambas enfermedades, los ataques pueden repetirse.

¿COMO AVERIGUA UN PROFESIONAL MÉDICO SI SE TENGO GOTA O SEUDOGOTA?

Debido a que los síntomas son muy parecidos es muy importante realizar un diagnóstico adecuado. Para ello se le realizarán exámenes clínicos, radiografías, y pruebas deerosiones óseas en la articulación final característicos de la gota laboratorio. También le deben de hacer preguntas sobre los síntomas y cómo la enfermedad ha afectado a sus actividades habituales. Debido a la influencia de los medicamentos y otras enfermedades en estas enfermedades, se le pedirá que proporcione una historia clínica detallada y una lista de los medicamentos que utiliza. Un examen detallado de las manos puede ser importante para aclarar el tipo de artritis. Los rayos X también pueden ser útiles ya que los cristales en la seudogota son visibles a través de radiografías. El ácido úrico no aparece en las radiografías, pero las erosiones óseas en la articulación final son característicos de la gota (ver figura).

Las calcificaciones dentro de la muñeca en la región del ligamento llamado complejo fibrocartílago triangular, son habituales en el caso de seudogota.

Con el tiempo, ambos trastornos pueden mostrar cambios artríticos más avanzados.La prueba más fiable, siempre que sea posible realizarla, es la obtención de líquido de la articulación. El fluido se envía al laboratorio para ver si contiene ácido úrico, caso de gota, o cristales de pirofosfato cálcico, caso de seudogota. Es necesario un microscopio especial para determinar qué tipo de cristal está presente en el líquido articular.

Los análisis de sangre son necesarios para saber si hay infección, así como para averiguar el nivel de ácido úrico. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que los niveles de ácido úrico en la sangre suelen ser normales durante un ataque de gota. En el caso de la seudogota no existe ninguna prueba de sangre para su diagnóstico.

¿QUÉ TRATAMIENTO ES NECESARIO SEGUIR?

El tratamiento a corto plazo, tanto para la gota como para la seudogota, es el mismo, sin embargo el tratamiento a largo plazo es distinto.

A corto plazo, el objetivo para ambas afecciones es disminuir la inflamación y aliviar el dolor, para ello se utilizan antiinflamatorios no esteroides (AINE) si el paciente no tiene otros problemas médicos que impidan su uso. La indometacina es especialmente eficaz. Cuando los AINE están contraindicados o no son efectivos, la colchicina suele ser útil. Los esteroides orales o inyectados pueden ser utilizados en ocasiones.

Los ataques de gota y seudogota pueden volver a ocurrir, de ahí que, en muchas ocasiones, sea necesario un tratamiento a largo plazo con otro tipo de medicamentos.

A largo plazo, los pacientes con gota suelen ser tratados con fármacos que disminuyan la producción del ácido úrico como el alopurinol, o más recientemente el febuxostat. Estos fármacos no tienen ningún efecto sobre la seudogota, de ahí la importancia del diagnóstico, suelen ser habituales los casos de pacientes medicados con alopurinol que no experimentan mejoría debido a que su problema es de seudogota y no de gota.

En el caso de la seudogota sin síntomas sólo se precisan unas recomendaciones generales, según las peculiaridades de cada caso, como reducir peso, ejercicio moderado, etc…; para prevenir el desgaste articular, mantener el movimiento y aumentar el tono muscular. Cuando aparezcan los síntomas, se deberá distinguir el tratamiento de los ataques de artritis, del dolor persistente de la artrosis. El tratamiento lo suele indicar el médico de cabecera o el reumatólogo.

Aunque ambas enfermedades pueden ser tratadas fácilmente sin cirugía, si se han erosionado articulaciones o tendones, puede ser necesaria la cirugía para eliminar los cristales y estabilizar la articulación.

Hay que tener en cuenta que cualquier tipo de medicación debe de ser suministrada bajo vigilancia médica.

¿QUÉ PUEDE SUCEDER SI NO RECIBO TRATAMIENTO?

La gota no tratada es muy perjudicial para las articulaciones y los tendones. Los cristales pueden erosionar la articulación hasta dejarla inestable. Además, los depósitos de sal en los tendones, justo debajo de la piel, pueden causar rotura de la piel y lesiones en los tendones, lo que puede conducir a infecciones graves, además de la pérdida de movimiento.

Los cristales producidos en la seudogota, son menos propensos a ser depositados debajo de la piel, por lo que la infección es menos probable. La deposición crónica del cristal en los ligamentos y el cartílago puede llevar a la destrucción de las articulaciones. La pérdida de movimiento es también común en la seudogota, sin embargo la inestabilidad articular, que se produce en la gota, es menos frecuente.

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