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sábado, 5 de septiembre de 2009

Hiperuricemia, el comienzo y los principios a asumir

15:35

partenon_parisLa hiperuricemia es silenciosa hasta que se manifiesta físicamente como un dolor agudo en alguna de nuestras articulaciones. Hasta entonces podemos ser totalmente inconscientes de nuestra enfermedad. Lo más habitual es enterarse de ella a través de alguna de estas dos formas:

  • Mediante un análisis de sangre. Acudimos al médico para un control rutinario o para analizar otros indicadores y cuando nuestro médico analiza los resultados nos dice “tiene usted los niveles de ácido úrico muy altos”...
  • Después de un dolor muy agudo en una articulación (codo, rodillas, dedo gordo del pie...) totalmente desconocido para nosotros.

En mi caso la enfermedad fue detectada a los 18 años mediante un control rutinario de sangre. Por aquél entonces asumí los principios que a continuación describo, pero rápidamente me olvidé de ellos y la hiperuricemia terminó derivando en un ataque agudo de gota a los 34 años.

El plan que estoy asumiendo para reducir mis niveles de ácido úrico gira alrededor de los siguientes principios. Siempre que tengo alguna duda o veo que me estoy desviando del camino acudo a ellos:

  • Alimentación. Cambio de hábitos alimentarios. Tenemos que ser conscientes que la enfermedad se ha manifestado por unos hábitos alimentarios incorrectos. Esto no significa que tengamos que prohibir ciertos alimentos, simplemente debemos llevar un mayor control de lo que comemos y bebemos. Éste será el principal tema de este blog.
  • Líquidos. El agua es nuestro mejor aliado, los deshechos de ácido úrico se eliminan a través de la orina y al cuerpo de un hiperuricémico le cuesta eliminarlos, así que que tenemos que darle una ayuda extra consumiendo como mínimo 2 litros de agua diaria. El alcohol vamos a tener que limitarlo, pero una vez más no se trata de prohibir si no de controlar. También hablaremos de todo ello en el blog.
  • Medicinas. El control de la alimentación es preferible a la medicación. Como cualquier enfermedad es preferible afrontarla con remedios naturales y no acostumbrar el cuerpo a los medicamentos. Si los ataques se reproducen no nos quedará más remedio que acudir a los fármacos, sin embargo debemos de intentar evitarlos al máximo. También podemos utilizarlos esporádicamente en aquellas situaciones en las que decidamos “perder el control” de lo que comemos y bebemos. A lo largo de este blog hablaremos de los distintos medicamentos que existen en la actualidad para afrontar la hiperuricemia.
  • Reducir el sobrepeso. Las personas con exceso de peso tienen un nivel de ácido úrico en la sangre y en los líquidos del cuerpo más alto que las de peso normal. La reducción del peso hace descender dicho nivel, por lo que si tenemos sobrepeso lo primero que debemos hacer es intentar acercarnos a nuestro peso normal.
  • Hacer más deporte. Cualquier tipo de deporte será beneficioso, andar, footing, etc... Nos ayudará a disminuir nuestro sobrepeso y a regular nuestro metabolismo. Pero cuidado, después de un ataque de gota debemos de guardar reposo incluso más allá de que la desaparición de los dolores ya que un esfuerzo excesivo en la articulación puede reproducir el ataque.
  • Convertir los principios anteriores en hábitos. La hiperuricemia suele ser una enfermedad crónica por lo que vamos a tener que convivir con ella. De ahí que sea muy importante el ser constantes, no olvidarnos de estos principios y acudir a ellos periódicamente para evaluar su grado de cumplimiento o cuando tengamos alguna duda sobre cómo actuar en una situación determinada.

Si conseguimos cumplir estos principios en nuestro día a día lograremos mejorar notablemente nuestra calidad de vida como enfermos de hiperuricemia.

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